¿CUÁL ES LA DIFERENCIA ENTRE TRABAJAR Y NO TRABAJAR? (Hoja del diario nº 2627)
11/09/2010
Este es el contenido de un correo electrónico que me mandó ayer un compañero y que establece las diferencias que podría haber entre dos personas que partían de una misma situación laboral y que, por circunstancias, siguen trayactorias diferentes, uno permaneciendo en su puesto y otro quedando en el paro. Puede tomarse con humor o, incluso, hasta en serio, pues cabría cierta reflexión práctica:
¿Cual es la diferencia entre trabajar y no hacerlo?
¿Lo calculamos juntos? Será sólo un ejemplo. Vamos allá:
Tenemos a Paco y a Manolo. Paco y Manolo entraron a trabajar juntos en una ferretería.Paco fue despedido hace tres años, recibió 10.000,00€ de indemnización, y desde entonces está en el paro. Manolo sigue en la ferretería, trabaja cuarenta horas semanales y cobra 1200 netos € al mes.
Paco cobró 740 € de paro durante dos años y ahora cobra 420 €, y si no, estaría cobrando la ayuda familiar. Por tanto pongamos que, de media, en este tiempo Paco cobra de ayudas y subsidios unos 575 € al mes. Manolo, por tanto, se levanta todos los días a las 7:30h y trabaja 8h, por 425 € de diferencia respecto a su ex-compañero, que no hace nada. Su salario real es de 2,75 € la hora. ¿Qué os parece? Con cualquier chapucilla en negro que encuentre Paco, y que cobre a más de 2,75 € la hora, ya estará ganando más que el que sigue trabajando y cotizando.
Pero es que además, si seguimos con el supuesto de vidas paralelas... Ambos viven con sus parejas, con las que no se han casado (eso es de carcas), y sus chicas trabajan de cajeras en el mismo supermercado, ganando 800 € netos al mes.
Por tanto, la cosa no se detiene en los 475 € que Manolo ganaba de más trabajando.Quieren una VPO: Paco tiene derecho. Manolo no.
Guardería para el hijo pequeño: El de Paco tiene preferencia en la guardería municipal. El de Manolo no tiene plaza en la guardería municipal y lo tiene que llevar a una privada.
Becas para hijos mayores: El de Paco tiene derecho a beca. El de Manolo no.
Declaración de IRPF: Paco no tiene que declarar, ni su mujer, al estar su marido en paro. Manolo y su cónyuge pagan un 14.75% cada uno.
Podría seguir, pero me detengo aquí.
Al final, ¿Por cuánto está trabajando Manolo en la ferretería? Lo cierto es que por NADA o por una cantidad cercana a cero. Manolo trabaja porque es idiota ya que, sin trabajar, ganaría mucho más y en su casa se viviría mucho mejor*.
¿Qué tiene de raro que Manolo llegue todos los días tarde a trabajar, o trate mal a los clientes de la ferretería, intentando que también lo despidan a él? |
ECOLOGISTAS (Hoja del diario nº 2619)
07/09/2010


Hoy he escuchado en el informativo de Daimiel TV al concejal de Agricultura despotricar contra los ecologistas. Esta vez a cuenta de la disparatada capa de asfalto sobre el Puente Viejo que según él, y yo lo dudo, sostiene o compacta el puente y evita que se venga abajo. Es evidente que no le caen simpáticos, como a casi ningún agricultor, pero ese "no se sabe de donde vienen, a donde van,etc..." muestra un desafecto hacia las personas que equivocadamente o no se preocupan por aspectos relevantes de la conservación de espacios normalmente desatendidos por los propios políticos. Y esa desafección proviene, a mi juicio, por la distinta visión que agricultores y ecologistas, siendo tan afines si nos guiamos por el sentido común, mantienen con el uso del agua. Los primeros, porque tienen un interés puramente económico y prevalece en ellos el cortoplacismo que despreocupa de los resultados que no sean inmediatos. Los segundos, vinculados a la conservación que excluye el concepto de rentabilidad económica, porque se mueven a largo plazo y superponen el medio natural a su explotación sobredimensionada y esquilmadora.
Y puede que muchos vean a los ecologistas como demasiado tiquismiquis, lo que no les hace gozar de excesiva estima, pero yo los prefiero cuando se mueven en el ámbito de lo razonable y sensato, y no me parece que merezcan muchas veces esa mala prensa que arrastran sólo porque antepongan otros intereses a los mercantiles. Cierto que no siempre estoy de acuerdo con ellos pero me reconforta su pelea por amortiguar el impacto humano sobre la naturaleza y celar ante los abusos.
Hoy, a riesgo de pasarme en la extensión, quiero recoger un artículo de opinión de Ecologistas Manchegos de Daimiel, publicado hace unos días y que comparto:
"En primer lugar queremos decir que este artículo en ningún momento pretende ir en contra de nadie en particular. Opinamos en defensa del ecosistema de Las Tablas, que hasta hace pocos años era singular y auténtico y estamos convencidos que con menos intervencionismo, nuestro Parque estaría mejor.
Sabemos que a lo largo de su historia siempre ha sido intervenido por el hombre (en simbiosis) pero nunca a esta escala actual (el 33% de la superficie).
Por nuestra parte lo tenemos claro: en nuestra corta vida como personas que pasamos sobre la Tierra, si la comparamos geológicamente con el ecosistema de las Tablas, vendría a ser como un segundo de nuestro tiempo, en el que ni los científicos ni nadie ha llegado a descifrar las relaciones, ni el idioma entre los seres vivos que actúan en la biocenosis de las Tablas. Y es por lo que no estamos de acuerdo con las actuaciones que cambian y someten al ecosistema, y así lo hemos hecho saber en el Patronato.
Las dos presas: la de Puente Navarro y la de Morenillo colmatan el vaso de las Tablas por sedimentación, cambiando por completo el ecosistema y su funcionamiento e imposibilitando que en este año de lluvia se lavasen de forma natural como ha sucedido en miles y miles de años atrás. Con estas y otra actuaciones se ha modificado lo que en su día se quería proteger.
Está claro que agua es igual a turismo, mucha agua = mucho turismo. Por su puesto personas no entendidas, atraídas por la publicidad, acuden en masa a ver nuestro Parque. ¿Es que la única solución para mantener Las Tablas es cambiar de “singular” a “temático”? Nosotros no queremos un Parque manejado y sometido a los caprichos de una dirección errónea, cambiando todo lo que se ha mantenido desde tiempos inmemoriales, ejemplo: plantando especies foráneas al ecosistema (adelfas en el centro de visitantes, romero en la ribera donde nunca había existido), en el centro de visitantes han puesto asfalto, como si fuese una autovía ¡qué es un parque nacional!
Un atentado para la singularidad de las Tablas ha sido cambiar las barcas tradicionales de madera por las de fibra. Y hablando de barcas se utiliza una a motor con cuchillas que cortan todas las plantas que quieren colonizar la parte de las Tablas que les corresponden, como debería ser un ecosistema dinámico y vivo.
En lo referente a cultura se actúa a troche y a moche, sin vacilación, ni permisos y sin dar marcha atrás. En la zona conocida como Calaminar de Zacatena, que es un yacimiento arqueológico incluido en la carta arqueológica de Daimiel, han entrado las máquinas para plantar encinas, rompiendo a su paso frescos, mosaicos, columnas, etc. De época romana, machacando un recurso cultural y económico en potencia para nuestros descendientes; al parecer las leyes están hechas para que la administración las incumpla y la gente de a pie las obedezca sin rechistar.
El paso histórico al molino de Molemocho ha sido cortado con una valla que produce un gran impacto visual y en lo referente a la restauración de las casillas de labranza que ha comprado el Parque jamás en la vida habían tenido ventanas; una casilla se componía de las paredes, el tejado, el tragaluz al este la chimenea al oeste y la puerta al sur, todo es así para darle a la estancia habitabilidad y regular la temperatura con los medios que se disponían. En la “restauración” le han puesto ventanas donde no existían. Miguel Fisac, nuestro afamado arquitecto daimieleño, pensaba que la arquitectura popular era la del sentido común.
Poco a poco en la modificación de esas pequeñas cosas, se esta trasformando un parque singular, en otro distinto, y es la obligación de la administración protegerlo con todos los elementos culturales; la riqueza que da la autenticidad de los valores reales y verdaderos, de la impronta dejada por nuestros antepasados y los seres vivos a lo largo del tiempo, que bajo la imposición de los elementos abióticos moldea el entorno y se hace imprescindible para la vida."
VECINOS HARTOS, INDIGNADOS Y DECIDIDOS A ACTUAR (Hoja del diario nº 2608)
02/09/2010
Los vecinos de San Isidro han explotado ya, tras varios años soportando la suciedad, los ruidos, los destrozos y las graves molestias que la práctica del llamado "botellón" causa en sus vidas, y han decidido pasar a la acción presentando un requerimiento al Ayuntamiento de Daimiel como paso previo, si no obtienen respuesta aceptable, a la presentación de una demanda judicial. Hartos de buenas palabras, de que se les dé largas a través de la creación de una Mesa para la Convivencia y el Ocio que, como se aventuró en este blog, parecía sólo una estrategia con la que ganar tiempo, de que el citado botellón vaya creciendo en asistentes y días de celebración y proporcionalmente las molestias que originan, han hecho lo que debían hacer, tomar el camino de los juzgados si, previamente, y como es casi esperable, se ignora el requerimiento, y desenmascarar a un equipo de gobierno que no parece hacer demasiado por buscar soluciones, que manda a sus voceros a ruedas de prensa donde se dice que van a aplicar de manera extricta la ordenanza y amenazan vanamente con multas elevadísimas que nunca se producen, que no ofrece lugares alternativos donde se preserve el descanso vecinal y que ha ignorado desde hace años el padecimiento, ¡sí, el padecimiento!, de los vecinos de la zona.
Yo no digo que sea fácil encontrar el lugar cuando el ocio jóven ha focalizado su diversión primordialmente en el botellón, por diversas circunstancias incluida la falta de alternativas, pero bien por acción u omisión el equipo de gobierno municipal ha permitido que crezca el problema y aparentemente ha priorizado el ocio, con su lastre insoportable de ruido, suciedad y destrozo, sobre el derecho al descanso y la integridad de los que viven allí y padecen sus consecuencias.
En el requerimiento se pide el inmediato cese del botellón en aquella zona exigiendo al ayuntamiento reacción y gestión para evitar que se produzca en esas condiciones antes de hacerlo desaparecer de aquella zona. También se cuantifica una indemnización por vecino calculada a partir del tiempo y las molestias causadas y que ascienden a 9.000 euros para cada uno de ellos por daños y perjuicios, indemnización y compensación, más las cantidades que posteriormente pudieran dar a lugar a partir de esa fecha.
Ahora la pelota está en el tejado del equipo de gobierno, pero me temo que será necesario llegar a los tribunales, por parte de nuestros gobernantes para seguir ganando tiempo y dar largas al pago de indemnizaciones, y por los vecinos afectados para dar satisfacción a sus reclamaciones y conseguir que el botellón desaparezca de allí y puedan llevar la vida normal que la mayoría de los vecinos de Daimiel.
Yo, particularmente, les respaldo porque ocio y descanso deberían ser derechos que nunca chocasen y esa es función de los que gobiernan, que tendrian que garantizar que ambos se desarrollasen sin confrontación y sin derivar en daños y molestias. Aunque, lo siento por los vecinos de San Isidro, no espero soluciones inmediatas para un problema con un lustro de existencia y la mayor pasividad y condescendencia municipal.
Por cierto, por razones de espacio, no reproduzco las 10 páginas del requerimiento donde se expone con claridad desde el origen del botellón y su desarrollo, el comportamiento de los participantes (no todos), la acción de los vecinos desde que surgió el problema, la inactividad del Ayuntamiento y las autoridades, los incumplimientos y la reclamación a la que creen que hay lugar, además de las firmas de los afectados. Tuvo entrada en el Ayuntamiento, según sello de Registro, el pasado 2 de agosto, justo hace un mes.