SEÑALES... DE HUMO (Hoja del diario nº 2219)
07/02/2010
Si me pidieran que describiera nuestro país con una imagen no sabría decidirme entre dos que caracterizan la idiosincrasia como ninguna otras:

La primera sería de un cartel que rezara "Prohibido tirar escombros" sobre un fondo que muestra la extensión ciclópea de la furtiva escombrera.
La segunda una señal de tráfico que indica el espacio reservado para que los minusválidos puedan aparcar sus vehículos y a sus pies varios coches sin distintivo de minusvalía ocupando ese espacio.
Ámbas, ya digo, nos retratarían perféctamente, ya que el español, por lo general, tiende a ver una señal o indicativo y lo primero que se plantea es que las señales y prohibicione están para saltárselas, de modo que no convierte esas señales o prohibiciones en una forma lógica de recordatorio sobre las obligaciones que tenemos como ciudadanos sino que las concibe como situaciones que atentan contra su libre albedrío y por tanto, en tanto puede, las desdeña y desobedece.
Ya sé que es malo generalizar, que una buena parte de los españoles no son así y procuran observar esas indicaciones, pero nadie puede negarme sus experiencias múltiples con vados ocupados, aceras invadidas, dobles filas, estacionamientos en esquinas, ocupaciones de espacios reservados. Y existe también el valor de ejemplo, o de mal ejemplo, cuando vemos la impunidad de esos ciudadanos que hacen de su capa un sayo y ni se lo piensan antes de incumplir repetidamente con esas normas.
Hoy mismo, por ejemplo, observaba como hasta cuatro coches estacionaban junto al Bar España, zona reservada a minusválidos, sin que ninguno de ellos estuviera acreditado para utilizar ese espacio. Unos días antes realicé con el móvil una foto, que no puedo descargar, en el mismo lugar donde el infractor no era otro que el vehículo de nuestra Policía Local, sin que en ningún momento pareciera que estaba en aquel lugar por una urgencia de servicio. Ya digo, son detalles, modos de descuidar el valor ejemplar que, en otros paises, tiene su peso y se traduce en un mayor respeto cívico. En mi experiencia viajera por ciudades europeas como Londres, París, Berna, Munich o Viena, entre otras, no recuerdo haber visto dobles filas, coches en las aceras ni espacios reservados a minusválidos usurpados por vehículos sin ese derecho. Es cuestión de mentalidad, de principios, de responsabilidad, de civismo. Y lo peor es que, lejos del ejemplo, todavía muchos se enorgullecen de este ramalazo que creen transgresor, ¡qué memos!, y pretenden acuñarlo como virtud.
Por eso, cada vez que ponen una señal nueva, colocan un cartel de prohibición, instalan una papelera, miedo me da porque, en breve, a su alrededor, se hará evidente lo poco que nos importa y su perfecta inutilidad.
(La foto, es evidente, no corresponde a Daimiel pero, como he dicho más arriba, tengo una foto en el móvil que hubiera ilustrado esta anotación de haber podido descargarla)
Comentarios:
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1. me parece estupendo todo lo que escribes
no se como algunas personas, no piensan en los demas como que existèn, las sillas de ruedas,las papeleras,y que recojan las (cacas) de sus PERROS
Publicado por: PILAR | 07/02/2010 23:20:47
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2. CUANDO VEO LOS REPORTAJES DE OTROS PAISES,SIENTO UNA ENVIDIA ENORME DE
LA LIMPIEZA QUE HAY EN ELLAS,SOBRE TODO
LAS PINTADAS EN LAS PAREDES Y PUERTAS,TENIAN QUE COJERLOS Y HACER BORRAR TODAS LAS PINTADAS.
Publicado por: MARI CARMEN | 07/02/2010 23:39:47