TIRÓN DE OREJAS A LA LEY ANTITABACO (Hoja del diario nº 1599)
01/07/2009
Una de las iniciativas más aplaudidas por una parte de población fue la conocida como Ley "Antitabaco" que sacó adelante el gobierno de Zapatero. Era la primera vez que el Estado daba prevalencia a los derechos de los no fumadores sobre los de los consumidores de tabaco. Aquello que pareció, en su momento, una revolución se ha quedado en tan poco que hasta la Comisión Europea ha dado un tirón de orejas a nuestro gobierno porque, dice, contamos con una de las leyes menos restrictiva con el tabaco y, por tanto, menos respetuosa con los derechos de quienes no sólo no quieren fumar sino que, además, tampoco desean respirar los humos de esos cigarrillos.
En realidad el problema de España, como suele ser habitual, radica en dos cuestiones: la primera, que la ley nació corta en ambición y quedó en mucho menos de lo pretendido, y aquí viene ese complejo que sentimos por regular obligaciones y prohibir creyendo que eso nos vincula a los tiempos de la dictadura. Segundo, por supuesto, esa costumbre patria de no hacer cumplir las leyes que se aprueban y que terminan por inutilizarlas. Quiero decir que somos especialistas en generar leyes, ordenanzas y todo tipo de reglamentaciones pero ponemos muy poco empeño en su cumplimiento, tanto por la ciudadanía como, sobre todo, por las autoridades correspondientes. Y con esa conjunción casi nada a cambiado realmente en los derechos de los no fumadores que en el sector de la hostelería conserva la prevalencia de los derechos del fumador sobre el no fumador y nos coloca a la cola de Europa en ese ámbito.
Lo más curioso es que se esgrime mucho la palabra libertad por parte de los fumadores, ¿quién iba a imaginarse que esa palabra quedaría para reivindicar que alguien pueda echarte el humo a la cara?, y que no se quiere acometer la realidad de que lo que se da a fumar no es, ni tan siquiera, verdadero tabaco sino un cocktel de más de 200 sustancias donde encontramos anestésicos, inhibidores para que el cuerpo procese la nicotina y otra serie de componentes cuya lista da miedo leer y que ya publiqué en este cuaderno.
Aunque no sé si servirá de algo el tirón de orejas sí espero que gane terreno, mucho más, el derecho de los no fumadores sobre el del que lo hace.