Se ha presentado el proyecto que servirá para sustituir el actual espacio que ocupa la Cruz de los Caidos, frente a San Pedro, y con el boceto presentado, que muestran las fotos, no creo que el entusiasmo vaya a acompañar la reforma, pues salvo la horizontalidad que favorecerá la visión del edificio religioso, por lo demás parece algo soso, sin chispa, anodino. O el boceto no está logrado o termiaremos pensando que los casi 180.000 euros se van a gastar de mala manera.
Esto me recuerda a la reforma del Parque del Carmen que, despertando expectación, no gustó a casi nadie entonces y a casi a nadie ahora. Aquí, al menos, ya podemos predisponernos gracias al boceto de marras y con esa condición no lo acabo de ver. Sólo queda, pues, esperar que el boceto sea un mal boceto y el resultado de la obra mucho mejor de lo que ahí puede verse o, de otra forma, creo que arreciará la crítica sobre el resultado de esa reforma.